Inyectores
"Rompecaminos"
La primera vez que vi a Inyectores en el concierto
de A77aque en el Ambasador, (ver reseña en
http://www.attaque77.com/vernota.php?id=63 ) mi opinión
sobre la banda, era la mas baja que se pudiera tener.
Después me enteré que habían
ensayado poco para esa presentación y tuvo
un poco mas de sentido. El tiempo ha pasado y sucedió
lo que tenía que suceder, después de
que la movida perdió la cabeza con la muerte
de G3, y Dalevuelta y 6 voltios la ocuparon por un
rato(con las consecuencias de ello), Inyectores toma
lo que le pertenece, con fuerza renovada y más
para decir de lo que parece.
La calidad del formato del disco es, como era de esperarse
impecable, mucho mejor sonido que el Bombardero, y
realmente se siente evolución por todas partes.
A nivel musical, el estilo que toca inyectores actualmente
se siente a una primera escucha más cercano
al punk californiano que nunca, (secuencias de notas
idénticas a NOFX por momentos) pero eso es
más que nada apariencia.
Cada una de las canciones suenan como si fueran "la
última del disco", son un instante en
si mismas, que en tanto uno se deje llevar por la
canción generan una sensación particular,
y te pueden llevar a un estado altamente emotivo,
según el grado de identificación que
uno pueda tener con el tema. Eso es algo que logran
las buenas canciones.
Esto; es decir que Rompecaminos sea un disco lleno
de buenas canciones, que uno puede hacer suyas, e
incluso llegar ser himnos; es la consecuencia lógica
del proceso que ha va pasando el núcleo de
Gonzalo Farfán y Gabriel Bellido.
Este proceso va desde las primeras maquetas de G3,
y avanza por el Psicotropía, Pasan Los Días,
En casa, el Bombardero y Rompecaminos. Es una evolución
que se dirigía a un sonido de banda progresivamente
más sólido, con un gran y particular
sentido melódico en las voces, a este proceso
se le ha sumado el mejor baterista punk de la ciudad,
Mauricio Llona, y una primera guitarra que potencia
el trabajo de las demás partes de la banda,
a cargo de Ricky Noriega. Sorprenden gratamente las
buenas letras, especialmente Parásito (que
dice tristes verdades muy interesantes) y Camino al
Sol. El único detalle es el cover de la canción
de Marco, que se siente como fuera del disco, por
lo demás es un disco que lo puede a uno abstraer
de la realidad por un agradable buen rato.
Desde los tiempos más hardcore del pasado de
la banda, a la masificación de lo subterráneo,
(que dio paso a la escena rockera nacional actual)
el trabajo de este núcleo junto con los demás
valiosos músicos que los han acompañado,
han servido como indicador de qué esta sucediendo
en la movida rockera local. El rompecaminos, es un
disco parte de la vida de toda una nueva generación
de un público que posee una admiración
por sus bandas y su escena, incluso por encima de
referentes extranjeros, lo cual hace que este disco,
pueda con el tiempo, además de ser un disco
muy bueno, un disco muy importante.
Kamilo Riveros
Critico musical